¿Desaparecen los MOOCs?

En un artículo reciente titulado “Ascenso y Caída de los Cursos Masivos Abiertos y en Línea” (Laaser, 2014), su autor nos dice lo siguiente (p. 85):

“Según un estudio del Babson Survey Research Group (Allen &Seaman, 2013), sólo una muy pequeña parte de las instituciones de educación superior están ahora experimentando con MOOC, y hay un número algo mayor en las etapas de planificación. La mayoría de las instituciones están indecisas. Según estos autores en la actualidad, sólo el 2,6% de las instituciones de educación superior en los EE.UU. tiene un MOOC, mientras que otro 9,4% están en fase de planificación. La mayoría de las instituciones (55,4%) informan que todavía están indecisos sobre los MOOC, mientras que menos de un tercio (32,7%) afirman que no tienen planes para un MOOC.”

Si esta es la situación en USA, considerada como la cuna de los MOOCs (aunque el autor del artículo mencionado afirma que el primer MOOC surgió en Alemania), ¿qué podemos esperar en América Latina?

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10 Respuestas a ¿Desaparecen los MOOCs?

  1. Wolfram dijo:

    Estimada Maria Jota Bermudez,

    permitame aclarar una cita un su comentario. He tomado en mi articulo solamente como ejemplo un Mooc Aleman para mostrar el diseno real de un mooc conectivista. En las primeras partes de mi articulo explico que los primeros moocs nacieron en Canada, y despues surgieron los xMoocs de Harvard y otras organizaciones en los Estados Unidos. Para America Latina igual como para otros paises el futuro de los moocs es muy inseguro, porque vivimos en economias de mercado donde la distribucion gratuita de servicios no es una forma regular de haber acceso a recursos. Asi ya se ve de los desarrollos recientes que la participacion libre de los moocs empieza acabarse de un grado remarcable. Solo con gran esfuerzos del sector publico sera posible garantizar una cierta difusion de cursos masivos abiertos. Este modelo parece ya no estar muy visible en America Latina por falta general de hacer la ensenaza mas abierta, collaborativa y transparente. Aun en Europa tambien creo que va ser dificil difundir moocs abiertos a gran escala. Algunos argumentos para esta posicion se puede tomar de la lectura de mi articulo.
    Me encanta sin embargo que el articulo tiene cierta repercusion. Para esto le agradezco. muchisimas gracias.
    Wolfram Laaser

    • Estimado Dr Laaser:
      Muchas gracias por su respuesta y por la aclaratoria sobre el origen de los MOOCs, mis disculpas por la confusión creada.
      Estoy de acuerdo con usted en que el desarrollo de los MOOCs en las universidades de América Latina es poco viable en los actuales momentos por razones económicas y tambien culturales.
      Saludos cordiales,
      María J. Bermúdez

      PD. Tuve la grata oportunidad de conocerlo en una de sus visitas a Venezuela y a la Universidad Nacional Abierta (UNA), donde trabajé durante muchos años.

  2. wpinterconectados dijo:

    En su célebre texto “La promesa de la sociología”, el profesor C. Wright Mills nos recuerda que “la imaginación sociológica asume ayudar al ser humano a entender que lo que le ocurre es el resultado de la intersección de la historia y la biografía dentro de su sociedad”. Visto desde esta perspectiva es interesante tratar de entender el impacto de los CAMEL (Cursos Abiertos Masivos En Línea, del acronismo en idioma inglés MOOC por Massive Open On-line Courses) en la educación como un componente más de las promesas cumplidas por internet . 25 años después de su aparición.
    Lo primero que debe llamar a reflexión sobre los CAMEL es lo rápido de su difusión y el impacto que causó en la educación. Generado originalmente en Canadá en el 2008, ya para el año 2011 se estaban produciendo experimentos en Latinoamérica (ver esta clase del 23 de mayo de 2011) y un año mas tarde en Alemania, En forma similar experimentos como los de Udacity, coursera y edX involucrando universidades tan reputadas como Stanford, MIT o Harvard en USA abrieron la posibilidad de que miles de estudiantes interesados en todo el mundo pudiesen tomar cursos casi de cualquier tipo sin necesidad de costosas inversiones en textos o en desplazamientos. Simultáneamente con otras iniciativas del tipo de la Khan Academy estas innovaciones generadas gracias a las tecnologías digitales cambian la forma como entendemos la educación hoy en día.
    Todo lo anterior nos puede ayudar a entender el sin número de expectativas generadas alrededor de las nuevas tecnologías y las nuevas estrategias posibles gracias a aquellas. Como en tantas otras oportunidades, se han producido expectativas muy altas que la propia y dura realidad se encargará de poner en su justo lugar. Ver por ejemplo la lámina de sobre expectativas que resume el proceso (figura 2), en el trabajo de Laaser ya mencionado, y que da origen a la nota de la profesora María Jota Bermudez.
    Sin embargo, de las sobre expectativas a hablar de que desaparecen los CAMEL hay un largo trecho que nos recuerda aquello de los errores del tercer tipo “resolver bien el problema que no es”, típico de situaciones en que el problema complejo bajo estudio no ha sido bien estructurado.
    Porque si bien es cierto que los CAMEL no serán la panacea de la educación visualizada por algunos, por problemas tales como los fondos requeridos para su implantación, o la ausencia de generación de un pensamiento computacional entre la población y desde el sistema escolar, o los costos del equipamiento en infraestructura necesarios, también es cierto que disponemos ahora de otra excelente herramienta para resolver problemas específicos de educación (e incluso de investigación) en forma mucho más eficiente que en el pasado.
    Pudiésemos hacer el símil con el motor de explosión interna y las primeras sobre expectativas que imaginaban la eliminación del hambre en el mundo porque ahora podríamos transportar alimentos eficientemente a las grandes ciudades. Eventualmente el vehículo movido por ese tipo de motor se convirtió en una importante herramienta de la sociedad, utilizado para muchos fines, que ciertamente contribuye pero no resuelve todos los problemas del mundo, y que adicionalmente, genera su propia lista de problemas que deberemos atacar, cual es la generación de contaminación. Una herramienta útil, aunque no la panacea que se pensó en su inicio.
    Es por lo anterior que visualizamos un robusto futuro para los CAMEL. En particular, en el ámbito latinoamericano, y dadas nuestra historia reciente y realidades culturales (sociología diría Mills), lo vemos como un gran apoyo inmediato a nivel de los programas para graduados universitarios, facilitando la colaboración entre Programas Doctorales, o como herramienta clave en la conformación de equipos para investigaciones colaborativas que se dediquen al estudio se problemas complejos, como el de la misma educación. Sobre todo, visualizamos a los CAMEL como excelentes herramientas para ayudar a transformar el pensamiento de grupo que pareciese impedir el cambio requerido en los educadores hacia la adopción acelerada de las herramientas digitales en nuestro medio, herramientas que están ayudando a transformar el mundo como lo conocemos y que de prevalecer la situación actual en nuestro medio pudiese acarrear la consecuencia negativa de aislar aún más a nuestros países de la revolución del conocimiento que está barriendo como un tsunami a la humanidad. Vemos larga vida a los CAMEL, necesitamos más y mejores CAMEL en nuestra parte del mundo.
    Para ver este texto con los hiperenlaces utilizados puede ir a:
    https://drive.google.com/file/d/0B7WcA4xNuJZfX1B3STA0QkhoZUE/view?usp=sharing

  3. ¿Sabe alguien cuántas y cuáles universidades latinoamericanas están involucradas actualmente en la oferta de MOOCs a nivel mundial? He estado tratando de obtener esta información pero no he tenido éxito hasta ahora; sin embargo, por lo que he podido averiguar me atrevería a afirmar que son muy pocas. En el caso específico de Venezuela, sólo dos universidades, que yo sepa, han incursionado tímidamente en este terreno…y digo tímidamente porque estas iniciativas no han surgido de las propias universidades sino de un ente externo (Fundación Interconectados).
    Y hago este señalamiento a manera de ejemplo del escaso interés que ha despertado hasta ahora el tema de los MOOCs en el nivel universitario, al menos en mi país. Sin embargo, esto no quiere decir que la situación no pueda mejorar en el futuro de darse las condiciones apropiadas en términos de compromiso institucional y disponibilidad de los recursos requeridos.

  4. Elieth Diez dijo:

    De acuerdo con los comentarios realizados por las intervenciones anteriores me permito agregar que posiblemente la baja aceptacion de los MooCs a nivel nacional y mundial se deba tambien a un tema de confianza de la comunidad academica hacia esta modalidad de enseñanza, el desconocimiento de cuales pueden ser sus condiciones, su estrecturacion de contenidos, la poca familiaridad de los facilitadores con las nuevas tecnologias asi como cuales son sus indicadores de exito en el aprendizaje de los participantes pueden constituirse en barreras que impiden su masificación.

    Soy optimista en que con difusión por medio de las redes de las que disponemos los que ya hemos recibido estos cursos y siendo multiplicadores de los mismos en nuestros espacios de accion docente, persuadiendo a las autoridades de nuestras universidades sobre sus ventajas concretas, en el futuro no muy lejano los MOOCs seran mejor valorados por las universidades.

  5. Migdalia Trocel dijo:

    Ciertamente la historia nos muestra, que los procesos de cambios y avances siempre encuentran nudos críticos, que pueden propiciar varios escenarios, uno de ellos es una posición optimista o en algunos casos, todo lo contrario. Seguramente los Mooc o CAMEL (Curso Abierto masivo en Línea), como mejor se adapta a nuestro País, no escapan de esta realidad, pues desde su aparición hasta la fecha han causado expectativas, que han traído cambios a nivel de la enseñanza aprovechando las bondades de la era digital.
    En cuanto a la Pregunta desaparecen los MOOCS? Alexandra Maratchi, de Homuork, ante las estadísticas del uso de los mismos en el 2014, sostiene: “puede que los MOOC no sean el futuro pero no se entiende el futuro de la Educación Superior sin ellos”. Lo que es una realidad, ya que las Universidades a medida que crecen las herramientas tecnológicas deben hacer uso de ellas, además de avanzar hacia un aprendizaje más personal, abierto y optativo, que cada individuo tenga la libertad de elegir como educarse. Tal como lo expreso el Dr. Lorenzo García Aretio, de la Universidad Nacional de Educación a Distancia: “de todas formas, la educación a distancia, los MOOC, la enseñanza abierta es imparable.”
    Las Universidades y de ello no escapan las de América Latina, son sistemas adaptativos complejos, integrado por seres humanos, tienen la capacidad de asimilar y encontrar formas de acoplarse, para aprovechar los cambios que puede ofrecer el entorno, y aunque los recursos son limitados, no olvidemos que la ciencia económica nos dice que hay medios de satisfacer las necesidades humanas con los recursos disponibles.

  6. Norelis Jiménez dijo:

    Los MOOC representan una modalidad dentro del contexto de la educación a distancia, con una perspectiva del modelo enseñanza-aprendizaje desde la colaboración entre participantes. Según el artículo de Lasser (2014) están basados en el “Conectivismo”, que se presenta como una nueva teoría de aprendizaje en la era digital, lo cual ha generado cierta controversia. Sin embargo, básicamente, los Mooc persiguen expandir el conocimiento, promover el aprendizaje colaborativo y ofrecer el acceso masivo a contenidos educativos; por lo tanto, sería un error pensar que en América Latina no hay futuro para ellos.
    Es posible que las Universidades Latinoamericanas no estén preparadas, tal y como lo afirma Zapata (2014) en su libro Los MOOC en la crisis de la Educación Universitaria.: Docencia, diseño y aprendizaje: “el problema es que las instituciones y sus componentes no están preparadas psicológicamente y actitudinalmente para asumir los cambios. Por no decir culturalmente. Se trata en definitiva de una cuestión de autoconfianza, de seguridad en sí mismo”. Y así mismo, Zapata-Ros sugiere lo siguiente para contrarrestar esa situación:
    “prácticas rigurosamente fundadas y organizadas de las nuevas metodologías docentes, evaluadoras y de diseño (todo unido e integrado de forma sistémica); investigación y su difusión de sus resultados en una comunidad docente robusta, utilizando las posibilidades de los recursos sociales, de la ciencia compartida, con criterios claros, y consensuados socialmente, de excelencia; y por último, la permeabilización y receptividad de las autoridades a estos planteamiento para que no se detengan en el nivel de pioneros o adoptadores tempranos (early adopters) y se puedan asumir institucionalmente, pero de forma eficiente, sin planteamientos demagógicos, conspirativos o triviales”.
    Considerando lo anterior, los MOCC son una alternativa dentro de las nuevas tecnologías y entornos de educación virtual, que no han sido adecuadamente difundidos y que representan un cambio paradigmático en los procesos educativos dentro de las Universidades Latinoamericanas; entonces no creo que el problema sea su desaparición, sino la forma como sean introducidos, porque existen universidades donde ni siquiera se han llegado a conocer.
    En conclusión, Los MOOC surgen como la herramienta ideal para aprender cuando y donde uno quiera y son el recurso alternativo perfecto para cubrir aquellos frentes que los medios tradicionales no son capaces de abarcar; sería un error para cualquier universidad que se niegue a utilizarlos, y con el tiempo, estas instituciones quedarían sólo para atender necesidades básicas de educación.

  7. wpinterconectados dijo:

    Pareciera llover sobre mojado, pero es un tema interesante:
    http://www.technologyreview.es/read_article.aspx?id=46630

  8. Maria Bermudez dijo:

    Me parece importante el comentario final del último artículo porque plantea un gran reto a las universidades:
    “Pero si los MOOC resultan ser revolucionarios, será porque las instituciones educativas finalmente han descubierto cómo usarlos.”
    Eso me confirma en la idea de que, a pesar de que pareciera que todo está dicho, todavía quedan pendientes muchas respuestas acerca de los MOOCs (cómo insertarlos en el plan de estudio de los programas académicos de pregrado y postgrado, por ejemplo) y de los usuarios de los mismos (no basta con datos cuantitativos acerca de índices de deserción, hay que profundizar más en las características de estos usuarios, así como en el impacto de los cursos en la vida personal, laboral y profesional de las personas que los completan), para que podamos evaluar con mucha mayor objetividad sus verdaderos aportes y alcances en el campo educativo.

  9. Acabo de recalar en este espacio de comentarios, y me sorprende al mismo tiempo que me ratifica en mis ideas lo que se pregunta.
    Los MOOC no sólo es que hayan muerto como tales, sino que ya se está iniciando el cambio que preludiaron, como se puede ver en las tendencias señaladas en http://redesabiertas.blogspot.com.es/2014/11/realmente-hay-una-politica-para-la.html (Por cierto remito a este debate las preguntas que se hacen en la segundas parte de ese post) y que presento en este gráfico de evolución de la educación abierta, que es lo realmente interesante http://1.bp.blogspot.com/-VwbLFnGqYyc/VJ2N4YhJINI/AAAAAAAANPE/r1yz6Lny_rY/s1600/LPSS.jpg
    del post http://redesabiertas.blogspot.com.es/2014/12/learning-and-performance-support.html

    Los MOOC iniciaron su extinción en el mismo momento que Sebastian Thrun (el iniciador de los xMOOC con el curso de IA) hizo la crítica a su creación en diciembre de 2013-enero de 2014 en la revista Fast Company, que recojo en el artículo preprint de enero de 2014 “El punto de inflexión de los MOOCs” , en la página 11 (http://eprints.rclis.org/21137/).
    La continuidad de las nuevas modalidades de educación universitaria las analizo en el libro ya señalado “Los MOOC en la crisis de la Educación Universitaria.: Docencia, diseño y aprendizaje” (publicado en Amazon): Rn estas opciones se pretende dar salida a las crisis de formación y empleo que está en la base de los MOOC y que no se ha resuelto con ellos, y sucintamente son:
    Los Másteres Dual Layer (de doble capa) de EDX, Fundación Gates y Siemenes (Una, se puede decir, variante investigativa la vamos a iniciar desde la Universidad de Alcalá y de Murcia: Un curso abierto online con participación escalable, http://www.um.es/ead/mzapata/cursosabiertos/ y http://cursosabiertos.blogspot.com.es/2014/10/un-curso-abierto-online-con.html).
    Los Másteres – MOOC con diseño instruccional de Coursera.
    La Open Education Alliance (https://www.udacity.com/open-ed) y los nanodegrées, que analizamos en el mismo libro y que tanta repercusión ha tenido en la implicación del presidente Obama en la Open Education. Ver http://miguelzapataros.tumblr.com/post/98495648010/la-oea-open-education-alliance-cuestion-de, y que analizamos en http://red.hypotheses.org/668
    A estas iniciativas se ha unido recientemente los Learning and Performance Support Systems (SPSS) / Sistemas de Apoyo al Aprendizaje y al Rendimiento, ver http://redesabiertas.blogspot.com.es/2014/12/learning-and-performance-support.html

    En este panorama es francamente descorazonador ver como en nuestro país, España, y en América Latina, aún se debaten sobre temas que no son sino señuelos, dejando de lado los auténticos retos como son la función de apoyo y diseño educativo, personalización, etc con los que las universidades de estos países pueden afrontar el desafío. Recuerda la fábula de Iriarte sobre si son “galgos o podencos”.

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